lunes, 19 de noviembre de 2018

Un poco de mi vida



“Somos el tiempo que nos queda” piensa el escritor  Caballero Bonald. El recuerdo, la memoria es una escapatoria.
En este ir y venir de los tiempos,  resumo brevemente todo lo que he intentado decir sobre mi vida para orientar un poco el relato, que resumo a continuación.
Yo recuerdo a mis padres, a Andrés Fuster Pastor, “cualet” el pintor, un hombre bueno y sensible que había sido alumno de Mariano Antón pero que para vivir abrió un taller de pintura en el Rincón de San Jorge. Y a mi madre Josefa Maciá Campello, con menos sensibilidad pero fuerte como un roble para enderezarnos y resolver dificultades. Ellos tenían claro que sus hijos debían labrarse  un futuro  mejor, a través Asunción de los estudios ¡un ideal ilustrado! ¿Cómo fue posible en aquellos tiempos?. ¡Pues lo consiguieron!
Estudié Bachillerato en el Colegio de “La” (1944-51). Más tarde me trasladé
a Murcia, donde estudié Filosofía y Letras en la especialidad de Filosofía. En 1956 me trasladé a Madrid pensando hacer el doctorado y las Oposiciones a cátedras de Instituto. Como era buena estudiante, todo hay que decirlo, pude formar parte del Seminario de Metafísica del Colegio Mayor Nebrija, con Don Ángel Gonzáles Alvarez al frente.
Viví la época del franquismo, la transición y la democracia. Una época difícil y por eso de lucha y de esperanza. De ahí la importancia de la Ética: Aranguren, Emilio Lledó, Fernando Savater, Javier Sádaba, Victoria Camps, Javier Muguerza…
En Julio de 1963, una vez aprobadas las Oposiciones a Cátedras de Instituto, cumplí la misión encomendada a las mujeres por el nacional-catolicismo, me casé con Paco Santos, el dentista que conocí en la escuela de Estomatología cuando Pedro Giménez me hacia allí los empastes gratis.
Me casé el 25 de Julio, día de Sant Jaume, ya con mi futuro en el bolsillo, cosa inédita en las mujeres de la época. Mi marido me hizo su primer regalo de boda: una máquina de coser y bordar Singer automática. Está casi sin usar arrumbada por algún armario de Santapola. En la Residencia de monjas donde vivíamos en Madrid el padre Lambreta nos lo habían dejado bien claro: “El amor no es más que la trampa que ha puesto Dios para que se perpetúe el género humano”.  Mi liberación vino más tarde, cuando, agotados los permisos por “asuntos propios”,  sin sueldo, me tuve que reincorporar a mi Instituto de Úbeda. Marchaba en tren desde mi casa de Madrid a una ciudad que, en aquellos tiempos era más bien un pueblo de costumbres “ancestrales” (la cultura musulmana había dejado allí su huella): el modo de vida, la actitud resignada de las mujeres…todo. En las calles desiertas éramos objeto de comentarios y miradas inconvenientes. Pero era una ciudad bellísima.
Nacieron mis hijos, primero Paco y nos vinimos vivir a Elche. A los dos años las mellizas, Pilar y Margarita. Con tres niños pequeños reingresé en el Instituto Jorge Juan de Alicante. En aquellos años sesenta, las mujeres trabajadoras todavía no teníamos permiso por parto. Con los cuarenta días del posparto nos arreglaban. ¡Con un parto doble! Fue tremendo. Pare poder asistir a clase tuve que trasladarme tres meses a vivir a Alicante hasta que mis hijas dejaran de alimentarse con leche materna ¿?
Llegó la democracia y empezó  a asomar su hocico su perversión, la demagogia. Ya lo había advertido Aristóteles: “la democracia es el menos malo de los malos gobierno”  (por eso hay que luchar para que no se pervierta y se convierta en demagogia y populismo). La Asociación Nacional de Catedráticos de Institutos de Enseñanza Media a la que yo pertenecía, con su Presidente Josep  Beviá, en una convocatoria de huelga en Diciembre de 1978,  se queja de “la actitud de las centrales sindicales“.  En las visitas que los Sindicatos hacían a los Institutos, los pocos Catedráticos de entonces éramos mal vistos por considerarnos unos “privilegiados” del régimen. ¡Qué desconocimiento! Hasta entonces sólo podían entrar a trabajar a los Institutos “por vía digital”  los enchufados del Régimen (que están en la mente de todos nosotros) mientras el Director del Instituto no tuviera a bien ceder la plaza para la Oposición libre. ¿No es así, Don Samuel Begué?. Los catedráticos, pocos en la provincia (Beviá, Raquel, Segundo, después Narciso….) teníamos nuestras reuniones reivindicativas, que era la única política que en aquellos tiempos nos permitían hacer.
Del Jorge Juan pasé al Instituto “La Asunción” en una “comisión de “servicios”, después a Aspe (el aprobar oposiciones suponía andar deambulando entre concursos de traslados y “comisiones de servicio” hasta llegar a la ansiada plaza definitiva). En este sentido tengo una carta del de un compañero hoy fallecido, Raul Vázquez, que fue Director General de Enseñanzas Medias, donde me felicita por haber conseguido ¡por fin! una plaza en un Instituto próximo a mi domicilio.
Igual que en el Instituto Jorge Juan de Alicante, en el de “La Asunción”, los chicos y las chicas estaban separados, ocupando clases distintas. Sólo en los últimos cursos,  6º y PREU (más tarde COU), las clases serían mixtas.
            Desde el principio noté en “La Asunción” una tensión en el Claustro de Profesores, un ambiente “muy espeso”, divididos entonces entre los “aperturistas” (nombrar otra cosa como “democracia” era pensar ya en el enemigo comunista) y ultraderechistas adictos al Régimen. Ahora sólo quiero recordar a  muchos alumnos que  me quieren y son mis amigos ¡Bendita profesión!: queridas Paquita Segarra, Mª Teresa Muñoz, Amparo Ruiz, Paco Sempere, Toni Vicente, Antonio Mora y  tantos otros…..algunos ya fallecidos, a quienes recuerdo con mucho cariño: a Patricio Falcó, Paco Molina, a Villalobos, a Antonio Pomares, Antonio Culiáñez Marosi… A mis compañeras de profesión, especialmente a mis compañeros y compañeras de mi Instituto de Carrús, y digo mío porque he contribuido a su puesta en marcha hacia un futuro que fue brillante, porque aquel futuro ya es, desgraciadamente pasado:
            El “Carrús” era entonces un Instituto “en la frontera”.  El límite era la vía del tren, más allá de la cual había otro Elche con otros habitantes venidos de fuera, los inmigrantes o nuevos ilicitanos. En una época predemocrática  todos luchamos para que el Instituto funcionara democráticamente. “Respetamos a los alumnos como sujetos de derechos y como parte activa del proceso educativo”.
            Contamos desde el principio con la colaboración de los profesores, de los alumnos que se encargaban hasta de la pintura de las vallas. Se crearon grupos de teatro, alguno de los cuales permanece todavía: el “Oscar Martín” de Paco Martinez, aquel empleado del Banco de Bilbao, creo, inconformista en su profesión que lo dejó todo por el teatro.Con Juanma Cuenca, Juan León Fabrellas, Ana García Reig….Sólo por citar a alguno. Tambien se creó una Revista del Centro Aula o Jaula, que ha ido variando con el tiempo, con Tere Agulló, Susi Brotons y tantos y tantos que llenarían páginas…¿Verdad Toñi Lledó?
Y a la vez yo seguía con la Filosofía como el sentido de mi vida. Me pude seguir relacionando con el Profesor Aranguren, que tuvo la amabilidad de acudir a mis llamadas al Instituto de Carrús, en el ejercicio de su “cátedra ambulante”- Aranguren, tal como lo escribí en mi libro  “El gozo de pensar”, ejerció en sus buenos tiempos como  un verdadero maestro, en medio de la mediocridad intelectual reinante en la universidad franquista
“Los días 17 al 20 de Enero  1984, tuvimos la suerte de compartir con EUGENIO TRÍAS, JOSÉ LUIS LÓPEZ ARANGUREN, JUAN CUETO y FERNANDO SAVATER  unas jornadas de Filosofía, “HACIA UN PENSAMIENTO CONTEMPORÁNEO”. Organizadas por el Seminario de Filosofía del INSTITUTO CARRÚS, se desarrollaron en la Peña Madridista, gracias a la obra social de la CAAM en sus momentos de Gloria, con Carlos Picazo.
            En Aquellos tiempos me relacioné políticamente con Tierno Galván .Después de crear DEMOS, una plataforma ciudadana de lucha por la democracia en Elche (eran los años 74-75) entre varios amigos, nos integramos en el PSP de Tierno, porque vimos coincidencias con nuestro ideario.
“Aunque en Tierno no encontramos un pensamiento filosófico sistematizado, hay que rastrearlo a través de su obra vasta y profunda. Su personalidad  atípica, casi exótica (siempre con su terno gris que le envejecía, “el viejo profesor), se nos aparece como Heráclito “el oscuro” (“lo sabio es lo oculto”), pero con una sorprendente facilidad para conectar con la gente (“mover eróticamente”, como diría Platón. Nos atrajo a todos).
Hace ya 28 años que desapareció. Recuerdo el entierro diseñado por Pilar Miró que los madrileños dedicaron a su Alcalde , con miles de seguidores invadiendo las calles de tal modo que no se podía ni andar.. Yo estuve allí. ¡Fue Impresionante!                                                                                                                                                                                        Entre los principios que defendía Tierno Galván está el de la Igualdad de la mujer. Pero ¿hemos conseguido la igualdad? La filósofa VICTORIA CAPMS, con la que también me he relacionado en mi vida, en su libro “El siglo de las Mujeres” afirma que la igualdad conseguida perjudica a la mujer porque parte de una asimilación irreal de la situación del hombre y de la mujer. Así  pasa con muchas medidas jurídicas, como la división igualitaria de la propiedad familiar en el divorcio en EE.UU (y en la Comunidad Valenciana, creo), donde se comprobó que dejaba a la mujer en una situación económica inferior al hombre. (Porque, como afirma el norteamericano Jonh Rawls y su teoría ética de la igualdad: No puede existir igualdad entre los desiguales).                  
Las causas de la desigualdad siguen siendo hoy, la duplicación del trabajo, doméstico y profesional, la insuficiente igualdad de oportunidades y la condición objetual de la mujer, que sigue patente en la llamada “violencia de género”.
Victoria Camps desarrolla la Ética del Cuidado. Así como los hombres han  desarrollado una ética de la Justicia, las mujeres hemos vivido la ética del CUIDADO y de la responsabilidad. Ahora no se trata de renunciar a la justicia, sino de completar la justicia con el cuidado de los demás. Que el “CUIDADO” se convierta en un deber cívico para todos y no sea una obligación sólo de las mujeres. Opta por “la feminización de los hombres, por hacer pública la cultura femenina que permaneció oculta y cerrada en la vida privada…Virtudes o cualidades como la ternura, la abnegación, la pasividad, la modestia, la cooperación, el pragmatismo, la responsabilidad…las virtudes que derivan de la misma raíz de virtud, vir, que significa varón….
Con Victoria Camps hemos tenido una buena relación: vino a la llamada del Club Senior de la UMH a participar en un ciclo sobre la mujer. Tuvimos una hermosa cena con ella en el “Huerto del Cura”, donde nos emplazó para seguir luchando. Y asistimos a un curso sobre “AVEJEZ” en la Universidad internacional Menéndez y Pelayo. Todo esto después de mi jubilación, durante los ya más de 20 años que he colaborado con la UMH.
De EMILIO LLEDÓ  guardo una relación de maestro y amigo. Siendo joven, marchó a Alemania con su maleta de cartón (sic). Al regreso de Alemania como discípulo de Gadamer, se presentó a una Oposición a Cátedras de Filosofía de Institutos y coincidí con él.  Para Emilio Lledó la base del progreso social es la EDUCACIÓN (como en Platón, en Kant….). De Kant toma el principio “la educación es la que hace que el hombre sea lo que es  “. La ética y la educación son para Lledó el motor de cambio de una sociedad que ha sido carcomida por el "asignaturismo"….y que algunos profesores y algunos políticos se empeñan en continuar, con una falsa educación, con preguntas estereotipadas, cuyo objetivo oculto es la destrucción de la memoria. Lledó habla de una reivindicación de la memoria. De una pedagogia humanista que devuelva el lenguaje a las personas y el significado a las palabras. Hermeneútica y lenguaje son los dos pilares de la educación, porque  educar no es transmitir conocimientos sino hacer pensar y sentir si queremos que en el futuro el alumno sea capaz de pensar y actuar por sí mismo.
De todo ello concluyo que es necesario que la Filosofía sea una asignatura plena  en los planes de Bachillerato porque la Filosofía es una “escuela de libertad” que en una sociedad globalizada educa a los niños y jóvenes en el ejercicio autónomo y riguroso del pensamiento. Estas ideas acerca de la Filosofía las he recibido de Emilio Lledó, tal como queda patente en el contenido de mi libro “El gozo de pensar. Una Filosofía para todos”. El mismo me llamó por teléfono el dia 30 de Marzo de este año de 2018 para felicitarme por el libro, que yo le había enviado previamente. Y me prometió que vendría a Elche a visitame. La emoción que me produjo la expuse un poco imprudentemente en mi Facebook , de esta manera: 
“EMILIO LLEDÓ. Un gran filósofo y una gran persona. He tenido el honor de recibir una llamada suya esta mañana. Simplemente para expresarme su gratitud por mi libro "El gozo de pensar" que le ha hecho recordar sus clases de filosofía siendo catedrático de Institudo en Calatayud y en Valladolid. 
Ya no hay personas como él. Porque hoy, harto de fama y siendo Académico de la Real Academía de la Lengua, me ha prometido venir a verme a Elche, a mí, una profesora de Filosofia jubilada, pero con unas ganas inmensas de pensar y de actuar. Gracias, maestro”..
Mi deseo ha sido explicar y vivir la filosofía Y lo he conseguido a pesar de un franquismo agonizante, sobre todo desde que regresé  a Elche desde Madrid. No sé si lo habré  hecho bien, pero lo he hecho con gusto.
No te rindas, aún estás a tiempo
De alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso,
Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se esconda,
Y se calle el viento…
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron,
Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos
Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero.  
Mario Benedetti


martes, 27 de marzo de 2018



El SUEÑO DE LA HUMANIDAD ILUSTRADA.
Extraigo un fragmento de mis escritos filosóficos que, en estos tiempos de incertidumbre,me sirven para aferrarme a alguna certeza, a sabiendas de alguien, muy pocos, lo leerán.
"EL SUEÑO DE LA HUMANIDAD ha sido, desde la Ilustración, la idea de UN GOBIERNO MUNDIAL QUE PERSIGA LA PAZ. Así KANT en “IDEA DE UNA Hª UNIVERSAL EN SENTIDO COSMOPOLITA” aboga por una FEDERACIÓN DE LOS PUEBLOS que consiga la coexistencia pacífica entre las distintas naciones, perfeccionando el “estado natural”, causa de las guerras, por medio de un sistema de derecho internacional: “ El problema mayor del género humano, a cuya solución le constriñe la Naturaleza, es LLEGAR A UNA SOCIEDAD CIVIL QUE ADMINISTRE EL DERECHO EN GENERAL... escapar del estado sin ley de los salvajes y entrar en UNA UNIÓN DE NACIONES, en la que, aún el Estado más pequeño, pueda esperar su seguridad y su derecho no de su propio poderío o de su propia decisión jurídica, sino únicamente de esa gran federación de naciones”.
Dado el estado general del mundo y no sólo de Europa, la utopía de Kant queda lejos todavía. Cada vez más lejos…pero deseable. La Unión Europea de la que hemos disfrutado, estaba a medio camino de su consolidación, sólo habíamos conseguido la unión económica y, cuando caminábamos a la unión política, la crisis nos ha hecho volver atrás con los populismos surgidos a su sombra, el regreso a las patrias, a los derechos de “la tribu” como el Brexit en la Gran Bretaña, el desdichado triunfo de Trump en EEUU, los populismos y los fascismos en Europa, el peligro de la ultraderecha de Le Pen... ¿Llegaremos a esa UNIÓN POLÍTICA necesaria? Necesitamos políticos inteligentes y arriesgados que nos salven de esta sociedad donde la verdad y la mentira andan unidas en una especie de pos-verdad.

miércoles, 7 de febrero de 2018




LA FILOSOFÍA. EL GOZO DE PENSAR
 El Curso pasado presenté un libro “El gozo de pensar. Una Filosofía para todos”, donde exponía los motivos por los que lo había escrito. Surgió, sobre todo, a propósito del descabellado intento de los poderes públicos de eliminar del Bachillerato los estudios de Filosofía.
Ante las incertidumbres y los conflictos de una sociedad cada vez más compleja y globalizada, los estudios de filosofía son el instrumento fundamental para la comprensión del mundo y la comunicación racional entre todos los seres humanos.
El filósofo Emilio Lledó denuncia una “tendencia pragmatoide” en unos planificadores de la educación obsesionados con lo inmediato. Muestra el enfado con unas prácticas docentes como los numerosos exámenes, la impartición de saberes cosificados, la toma y memorización de apuntes que destruyen el deseo de saber y que confinan a los alumnos en la caverna. Yo he tenido esa experiencia con el profesor de mi nieto en Valencia , no porque no sabía Filosofía (venía de la Universidad y se le supone) sino porque no sabía enseñarla. Consecuencia: ha acabado, desgraciadamente, por rechazarla.
La desaparición de la enseñanza de la filosofía equivale a “la muerte de la riqueza más grande de un país, que es la cultura, porque ahí residen su libertad”…. Porque, desde los griegos, “los filósofos siempre han sido la conciencia crítica de una época”. Por eso la Filosofía exige “repensar la educación”: reconstruir la educación  sobre unas bases modernas humanistas: un concepto emancipatorio de la educación, de acuerdo con la idea kantiana de “aprender a pensar”.
En su libro “Ser quien eres”, Emilio Lledó nos hace  “Aprender a ser y aprender a pensar”, también se plantea, ¿qué es ser maestro?  Recordando el magisterio de Gadamer dice:  Es "la capacidad de sugestión, esa mezcla asombrosa de rigor y creatividad, su cálida y cordial humanidad, la libertad con la que estimulaba nuestro propio pensamiento por encima de cualquier lamentable caciquismo escolástico”   
 Pero, pensamos con Emilio Lledó que tampoco podemos cerrar los ojos ante la instrumentalización digital que nos ha llegado. Norbert Bilbeny, uno de sus antiguos alumnos, Catedrático de la Universidad de Barcelona escribe “Carta a un estudiant d’humanitats, un libro que responde a las preguntas que todos nos hemos hecho alguna vez: ¿que es lo que nos hace humanos?, ¿Para qué sirven las Humanidades si ya tenemos la Ciencia? Bilbeny presenta así  el problema: ”ens trobem al inici d´alló que pot ser una nova Il-lustració, gràcies al predomini dels valors del coneiximent i l’augment d’una consciencia planetària, d’una manera lenta i dificultosa. Just en aquestes èpoques és quan cal l’aportació filosófica. El saber filosófic hauría d’estar present, per tant, en la formació básica dels joves, però també en la formació continuada dels més grans, i, encara, en la formació per a la formació que ens exigim, avui, per a  totes les edats. Perquè no basta amb aprendre i actualitzar, després el que s’ha après, sinó que ens cal, més que mai, en un temps de coneximent accelerat com el nostre, aprendre a aprendre….Buscar i seleccionar informació implica tenir clars uns fins i uns criteris de recerca….Moltes d‘aquestes matèries tenen una necessitat permanent de noves perspectives intel-lectuals i ètiques que pot aportar, pel seu cantó, la filosofía”.
Añado una defensa de la Historia de la Filosofía como asignatura plena en el bachillerato, porque por muy anti-historicistas que hayan pretendido ser ciertas corrientes del pensamiento contemporáneo (neopositivismos, estructuralismos), un contraste con la historia es esencial para entender la filosofía, para entender la Historia y para entender la vida. La Hª de la Filosofía es una historia apasionante surgida de la capacidad de asombro de los seres humanos ante lo que pasa en el mundo en su búsqueda de la verdad: desde la pregunta ¿de dónde viene el mundo? de los primeros filósofos, hasta las preguntas de Kant, ¿qué puedo conocer?, ¿qué debo hacer?, ¿qué me está permitido esperar?, ¿qué es el hombre, en definitiva?....Porque una cuestión filosófica es por definición, algo a lo que cada generación, o mejor dicho, cada ser humano, tiene que enfrentarse.
El Profesor José Luís Villacañas afirma “Es necesario que la Historia de la Filosofía sea una asignatura plena, pues mantiene un saber milenario, un método riguroso, una pluralidad interna de puntos de vista, una diversidad de formas humanas libres, una oferta amplia de opciones vitales que sólo puede ser respondida desde la afinidad del sujeto que busca su modo de ser libre”.
Concluyo: la filosofía es un saber que no se limita a hacer preguntas; es un saber de preguntas, pero al mismo tiempo de respuestas. La Filosofía es un saber que se vive, me atrevería a decir, es un modo de vida. Es, como decía Bertrand Russell “enseñar cómo se puede vivir sin la certeza y no estar paralizado por la duda…”

  


sábado, 12 de agosto de 2017




            CARTA DE FERNANDO BAÑULS A MARGARITA FUSTER

        Aunque no es fácil, después del vídeo que acabamos de ver y de los muchos homenajes recibidos (y merecidos...), me propongo centrar mi participación en el homenaje a Margarita Fuster abordando una revisión de su obra filosófica, tratando así de perfilar el retrato que estamos haciendo de la homenajeada, su biografía y aportaciones intelectuales.

            En sociología se recoge a la profesión como el estatus dominante. En el caso de los filósofos me atrevo a decir que además de identificarlo como estatus dominante, el hecho de ejercer como profesores de filosofía añade un plus en nuestras vidas; más allá de cargos y/o lugares de trabajo que uno haya podido ocupar, el tratar sobre filosofía nos constituye como somos, se inserta en nuestra naturaleza de forma tal que esa circunstancia acaba por devenir esencial. Y probablemente en Margarita Fuster, más.

            Voy a centrarme, ya lo he dicho, en revisar su obra filosófica, pero antes quiero destacar, porque me parece muy relevante (y aclararé por qué), la pertenencia de Margarita al cuerpo de catedráticos de instituto (o como se llame ahora), de reconocido prestigio dentro del mundo académico. En tiempos como los actuales donde el postureo más que una actitud frívola parece convertirse en razón de ser de vidas y carreras, se corre el peligro de relativizar todo. Si todo es aparentar, cómo diferenciar el ser del parecer. Cuando las notas se hinchan artificialmente un aprobado vale poco, un título de grado al que no siga otro de posgrado y a éste un master..., tampoco. Y eso nos puede llevar a pensar que nada vale nada, y no es verdad. Y resulta muy pertinente traerlo a colación en el caso de Margarita.

            Cuando Margarita comienza a preparar las oposiciones al cuerpo de catedráticos de instituto, compañeros suyos son Emilio Lledó, Pedro Cerezo Galán, Javier Muguerza, Carlos García Gual... esto es, primeros espadas del pensamiento español. Pero antecedentes inmediatos a su generación fueron también Gustavo Bueno (catedrático en el instituto Lucía Medrano de Salamanca desde 1949 hasta 1960), Emilio Alarcos Llorach (Catedrático de instituto en Avilés desde 1944), Rodríguez Adrados (Catedrático de Griego en el Instituto Cardenal Cisneros de Madrid en 1949), Antonio Domínguez (Historia, catedrático de Instituto desde 1940 en Palma, Cádiz y Granada); y antes de ellos lo habían sido Antonio Machado y Unamuno, quien siendo ya rector de Salamanca, se reunía periódicamente con los catedráticos de instituto para tratar sobre la enseñanza y los jóvenes.

            Que Margarita recoja en su currículum “catedrática de Filosofía desde 1963” no es anecdótico, refleja una realidad que tal vez hoy no se valore en la relevancia que tiene.

            Otro catedrático de instituto (de Filosofía) que no ha querido abandonar ese puesto, pese a las ofertas de patada para arriba que ha recibido, es José Antonio Marina, y no lo ha querido hacer porque en su opinión “en el instituto es donde se cuece todo”. Gustavo Bueno, a quien ya hemos citado y que ya había pasado por ahí, decía que los verdaderos profesores de filosofía eran los de instituto, no los de Universidad.  Aunque también en ese foro Margarita Fuster, como presidenta del Club Sénior en la UMH y responsable del Taller de Lectura, sigue ejerciendo como divulgadora de la filosofía.

            Esa actividad divulgativa es la razón de ser, tanto de su blog: El Rincón de Margarita Fuster, como de sus dos libros publicados: Una relectura de ‘El mundo de Sofía’ (2010), como más recientemente El gozo de pensar. Una filosofía para todos (2016). Me atrevería a decir que el tema de sus escritos, de todos sus escritos, entradas del blog, libros, escritos de prensa... es siempre el mismo: la reflexión sobre algún problema del mundo contemporáneo, que viene canalizado por las aportaciones de todos los pesos pesados de la historia de la filosofía. Cuando a uno de sus alumnos estrella Paco Sempere (tiene varios, tal vez Faustino Oncina es el de más relumbrón), luego compañero suyo en Carrús muchos años, le pregunté para la publicación en Carrusel en uno de los muchos homenajes recibidos por la hoy de nuevo homenajeada (todos merecidos...), cuando le pregunté a Paco, digo, sobre quién o quiénes eran sus filósofos predilectos (los de Margarita), me respondió: “no sé qué decirte”. Y lo entiendo, porque en sus libros salen todos, desde Tales hasta el coreano Byun-Chul-Han, y en su blog (donde habla mucho de enseñanza) son invitados frecuentes Aristóteles, Kant, Hegel, Nietzsche, Ortega...

            Pero divulgar el pensamiento de los grandes se puede hacer de muy diversas formas: para los ya iniciados en las líneas maestras de su pensamiento (como los escritos esotéricos que se conservan de Aristóteles), o para el público lector en general, los escritos exotéricos (mayoritariamente perdidos por desgracia en el caso de Aristóteles). Sin duda Margarita escribe para todos, y parte de la tramoya que utiliza para conseguir que el pensamiento de Marx, de Wittgenstein o de Simone de Beauvoir lleguen a un público lector que no necesariamente tiene formación filosófica, es el uso que hace de la narrativa, especialmente de la poesía. Una constante en toda su obra es ésta sin duda. Sus reflexiones sobre el racionalismo, empirismo, filosofía analítica, hermenéutica, dialéctica... van siempre acompañadas de citas de Calderón, Miguel Hernández, Antonio Machado, Borges, Ángel González... Con dos referencias especialmente destacadas: El mundo de Sofía (1991) de Jostein Gaardner, y El principito (1943), de Saint Exupéry.

            Una penúltima reflexión sobre su obra filosófica. El último capítulo de El gozo del pensar, aquel en el que cuenta sus vivencias con la filosofía y los filósofos, sus maestros, compañeros y coyuntura personal, el titulado “Un apéndice personal”, se inicia con la cita de un texto de Fernando Savater que a su vez recoge las palabras con las que Ernst Bloch finalizó su discurso de investidura como premio Nobel de la Paz de 1901 ¡Viva la razón práctica! Incluye además una cita de Kierkegaard: “La ética no comienza en una ignorancia que hay que convertir en saber, sino en un saber que exige su realización...” La filosofía es un saber racional, radical y crítico. No hace falta situarse en el perspectivismo orteguiano, o en la hermenéutica gadameriana, para comprender que la coyuntura sociopolítica en la que se inserta su biografía va a resultar determinante en la elección de los temas a tratar por ella; y esa coyuntura está marcada por el franquismo y la transición a la democracia. Siendo importantes, no son las aporías cognoscitivas, ontológicas o metafísicas las que centran su atención, sino la pregunta kantiana sobre qué debo hacer, la Ética, la problemática central que vertebra toda la obra filosófica de Margarita Fuster.

            Y la última, muy relacionada con la anterior. ¿Se han fijado en los nombres de sus compañeros de oposiciones a cátedra? Emilio, Pedro, Javier, Carlos... No hay ni una mujer. El feminismo es la otra constante a destacar en su obra. Un feminismo pionero, un feminismo igualitario que trata de recoger la igualdad, también intelectual, entre hombres y mujeres. Y si he dicho que Margarita reflexiona sobre problemas del mundo contemporáneo canalizándolos por medio del pensamiento de los grandes filósofos, también este caso, el feminismo, se ajusta a ese modus operandi y sirve aquí de referencia para justificarlo. Frente al patriarcado aristotélico, el que se aceptó y extendió por la escolástica cristiana medieval, que identificaba a mujeres y esclavos como seres inferiores al hombre, al varón, Margarita contrapone esta actitud precisamente con la del maestro de Aristóteles, Platón, quien en La República defiende la idoneidad de la mujer para ejercer como gobernante de la polis, puesto que sus capacidades intelectuales son iguales a las de los hombres, y sólo la educación las ha dirigido al hogar y los hijos. Más aún, en El Banquete el personaje que proporciona los conceptos filosóficos sobre los que se va a debatir cuál es la naturaleza del amor, el tema de ese diálogo platónico, es Diótima. Y qué mejor forma de acabar este homenaje a Margarita Fuster que con esa reivindicación del protagonismo de la mujer en el pensamiento.

Enhorabuena Margarita.



Fernando Bañuls
Catedrático de Filosofía
Instituto Carrús
Profesor de Sociología
Universidad de Alicante

Margarita Fuster Centro de Congresos, Elx 03/07/17

viernes, 8 de julio de 2011

PEDRO SALINAS, EL GRAN POETA DEL AMOR

PEDRO SALINAS: CARTAS DE AMOR A KATHERINE.    Tusquets  Editores marginales.Abril 2002
Pedro Salinas fue el gran poeta del amor.

El Taller de Lectura del Club Senior de la UMH ha realizado un  trabajo de análisis e investigación de  la Poesía de madurez de  Pedro Salinas “Cartas de amor a Katherine” y de la poesía escrita en su juventud  “Cartas de amor a Margarita”, Margarita Bonmatí, su novia de los veranos de Santapola  con la que se casó y tuvo dos hijos .                                                                                                           
En su libro de Poemas,  “Cartas de amor a Katherine” , Pedro Salinas escribe a su amor de madurez , la hispanista norteamericana Katherine Reding Whitmore .                                                           
La primera carta está fechada el 1 de Agosto de 1932, en la que, con ocasión de un viaje a Valencia, le declara un amor que considera libre de toda culpa . Sus cartas son diarias, excepto en algunas épocas en las que están juntos.   En la última, fechada en Báltimore, en Otoño de 1947, le da unas orientaciones sobre las clases de literatura española y le reitera su amor, eterno, ”nuestro amor y nosotros somos cosas diferentes” . Entre las dos fechas han pasado muchos años, mucha felicidad y mucho dolor. Belleza, Asombro y Terror.                                                                                                                                                                           Las Las cartas  aportan gran información sobre Pedro Salinas y la generación del 27, las primeras versiones de algunos de sus poemas y un trabajo de crítica literaria surgida a propósito de la no identificación por los críticos con una amada real. Porque las cartas de amor expresan además, una atmósfera cerrada, la relación entre los dos, el dolor de la distancia, los celos, el problema de la doble vida de Salinas, el sentirse joven en la madurez….el terror de un amor con grandes dificultades, que necesita confirmación continua: “No lo dudes… creo en tu amor, Pedro”                                                                                                                                                                            La identidad de la amada, escondida en los tres libros de poemas de Pedro Salinas “ La voz a ti debida”, “Razón de amor” y “Largo lamento “ no se consiguió saber hasta que a partir del  1 de Julio de 1999 se pudo consultar la colección de las 354 cartas y poemas que Pedro Salinas envió entre 1932 y 1947 desde distintos lugares, desde Madrid, donde vivía con su familia, desde El Altet, la finca que poseían sus suegros en el  campo, desde Santapola, desde distintos lugares de EEUU….  Porque las cartas “traslucen la voluntad extrema de negar la presencia del mundo exterior y de refugiarse en la intimidad de la relación amorosa”.                                                                                                                         Pedro Salinas era,  en los momentos que describen las cartas, Secretario General y cofundador de La Universidad Internacional Menéndez y Pelayo. (La Universidad se creó por un decreto fundacional de D. Fernando de los Rios, Ministro de Instrucción pública de la II República el 23 de Agosto de 1932.)                                                                                                                                                       La publicación de “El epistolario secreto del gran poeta del amor” se consiguió gracias a Jorge Guillén, el poeta amigo de los amantes de un amor en vilo, el cual consiguió que Katherine donara las cartas y los poemas de este amor secreto a la Houghton Library de la Universidad de Harvard y pudieran hacerse públicas. Estas cartas poseen valor especial porque se refieren a su obra poética, especialmente a “La voz a ti debida”, cuyo Prefacio  Salinas titula : beauty,wonder and terror, Belleza, Asombro y Terror, tomado del Epipsychidion de Shelley.
A las Aulas de verano de la Universidad de Madrid, acudían alumnos de todas las Universidades del mundo, especialmente hispanistas. Allí conoció Salinas a la hispanista norteamericana  Katherine Reding  Witmore, de la que se enamora rápidamente.   

Ella nos cuenta en los “Apéndices” del Epistolario (un texto mecanografiado de nueve páginas), el nacimiento y la evolución de su amor:  “En el verano de 1932 fui a Madrid a estudiar y a estar con mi amiga y colega Miss Caroline Bourland, Jefa del Departamento de español de Smith  College. Ella me  aconsejó que me matriculara en la clase de “Generación de de 1898” que Salinas impartía. La única silla libre estaba al final… “ A partir de ahí, surge el amor.                                                                                       
Yo no necesito tiempo                                                                                                                                                   para saber cómo eres;                                                                                                                            conocerse es el relámpago……                                                                                                              “Correspondí a Pedro sin ningún remordimiento. Él había hecho girar círculos de magia a mi  alrededor con su don de palabra y su visión poética. Yo estaba en otro mundo. Había ocurrido un milagro.”                                                                                                                                                                            En La carta 16, manuscrita, hay una versión temprana del poema 16 de La voz a ti debida:  “Ayer te besé en los labios….”                                                                                                                                           A propósito de una tarde en el Peñón de Ifach ( su primer breve encuentro en soledad, día decisivo para su amor. Carta 85) escribe su poema favorito (El poema 18 de “La voz a ti debida”)-

¡Qué día sin pecado…!                                                                                                                              ¡Qué día sin pecado!                                                                                                                                                              La espuma, hora tras hora,                                                                                                                                                                                           infatigablemente                                                                                                                                                              fue blanca, blanca, blanca.                                                                                                                                        Inocentes materias,                                                                                                                                                        los cuerpos y las rocas …                                                                                                                                             Aún no se conocían                                                                                                                                      la conciencia y la sombra                                                                                                                                                                 Se tendía la mano                                                                                                                                                                  a coger una piedra,                                                                                                                                                          una nube, una flor,                                                                                                                                                          un ala…..                                                                                                                                                                            Ni volver la cabeza                                                                                                                                                              ni mirar a lo lejos                                                                                                                                      aquel día supimos                                                                                                                                                                                                                               tú y yo.  No nos hacia                                                                                                                                                                    falta. Besarnos si.                                                                                                                                                                                          Pero con unos labios                                                                                                                                                                    tan lejos de su causa,                                                                                                                                                                                                                                       que lo estrenaban todo,                                                                                                                                                                                              beso, amor,  al besarse ,                                                                                                                                          sin tener que pedir                                                                                                                                                         perdón a nadie, a nada                                                                                                                                                                 El segundo encuentro antes de volver a los EEUU fue en Barcelona, donde acordaron poner a su libro de poemas “La voz a ti debida” como una égloga de Garcilaso. De regreso a su país, su vida  secreta fue  su amor en vilo, un amor sumamente apasionado,  absorbido casi exclusivamente  consultando las entradas y salidas de los barcos que llevaban sus cartas. Sin embargo  los críticos consideraban ell libro como un amor cerebral, y dudaban de una amada real.                                                                                                                                                                           “En Junio de 1933 Pedro y yo volvimos a encontrarnos cuando fui a Santander para asistir a la primera sesión de la Universidad Internacional, un programa de verano que Pedro había ayudado a fundar y del cual era director…..fue una experiencia  intelectual  muy beneficiosa, pero no ofrecía una atmósfera muy propicia para el amor. La realidad empezó a infiltrarse por nuestro amor  en vilo. Este cambio de humor se refleja en los poemas de “Razón de amor” que son “más fluídos, más inquisitivos, y, a veces, más violentos … Aún así, todavía estábamos enamoradísimos….    
....Y cuando los contactos de la noche,                                                                                                                                masa de oscuridad, sólida masa,                                                                                                                                                            viento, rumores llegan y me tocan                                                                                                                                                                         me quedo inmensamente                                                                                                                                                   asombrado de ver                                                                                                                                                             que el brazo que te tiendo no te estrecha,                                                                                                                                           de que aún te obstines                                                                                                                                                       en no  mostrarte  entera                                                                                                                                                                            tan cerca como estás, detrás de todo.                                                                                                                                          Y  tengo que creer ,                                                                                                                                                                                                      aunque palpitas en lo más cercano                                                                                                                                                                                            solo porque tu cuerpo no se ve                                                                                                                                                                                 en la vaga ficción de estar yo sólo.                                                                                                                                         En el verano de 1934….un grupo de estudiantes de la Smith College y yo en calidad de directora, viajamos hacia el Puerto de Santander en el viejo “Cristóbal Colón”. Allí estuvo  Katherine trabajando en su tesis doctoral que le dirigía Pedro. Tenia la costumbre, que a ella no le gustaba,  de llamarla desde su casa. “En Febrero, su mujer, Margarita intentó suicidarse y se salvó de milagro. Nada volvió a ser lo mismo…Pero, yo era su musa, su amor, su gran pasión   y,  para él, yo era tan necesaria como lo eran ellos….La sociedad de los años treinta, jamás aceptaría tales relaciones fácilmente. ….                                                                                                                                                    En Otoño Pedro vino como profesor invitado en Wellesley College. La guerra civil había estallado en España. Su mujer y sus hijos se habían refugiado en Argelia con la familia de Margarita. ..Fue un invierno muy triste, a pesar que recibí  de él  cartas preciosas, cartas deseosas.   (Carta 131: “He fracasado en mi amor, no he podido darte lo que tú querías”).
La ruptura fue definitiva cuando me marché de Nueva Inglaterra a Méjico, donde la Universidad había trasladado al grupo de estudiantes de literatura hispanoamericana  por la guerra civil. Había conocido a un profesor, Brewer, con el que se casó. Pedro seguía enviando cartas, sin que mi marido pusiese ninguna objeción. Pero murió muy pronto en accidente de automóvil en 1943.                                                                                                                                               Después ocurrió que dejó de escribir durante unos años. Residía en Puerto Rico, y como después me explicó, la ausencia de cartas fue por silenciar el cotilleo de la Prensa. No se atrevía a escribir.                                                                                                                                                              La última vez que le ví fue el año en que murió, en Primavera  de1951, en unas Conferencias que dio en Northampton. Ella quiso explicar su ruptura pero no lo entendió.”Largo lamento”es el tercer libro de poemas que reflejan esta época : “Ahora te veo más clara…”                                                  Luego en Noviembre, en el Programa de la clase de Literatura  Contemporánea, introdujo  la poesía de Pedro Salinas, tratando de explicarlo con objetividad, pero,  “sentí  su presencia”  ”lloré, quería verle, tenía que verle para decirle lo mucho que le amaba” . Estaba gravemente enfermo y murió aquella misma noche. “Pero sé, con la misma certeza que sé que hoy estoy viva, que estuvo conmigo aquella tarde de Noviembre”.
  “Este sencillo relato de unión y separación de Salinas y su amada, no da cuenta de la riqueza de nuestro encuentro. Fue emocionante, alegre, devastador y triste para ambos. Verdaderamente tenía “Beauty  and  Wonder and terror” citando al poeta Shelley  en el Prefacio de “La voz a ti debida”.   
Y su afanoso sueño                                                                                                                                                             de sombras, otra vez, será el retorno                                                                                                                                    a esta corporeidad mortal y rosa                                                                                                                                        donde el amor inventa su infinito  
Pedro Salinas murió en Boston y fue enterrado en el cementerio de Puerto Rico, donde en febrero de este año, un querido familiar mío ha depositado una flor en una tumba descuidada, dedicada a Pedro Salinas, debajo de la cual figura otro nombre: Carlos Marichal, quizá familiar de su hija Solita Salinas de Marichal.