LA FILOSOFÍA. EL GOZO DE PENSAR
El Curso pasado
presenté un libro “El gozo de pensar. Una Filosofía para todos”, donde exponía los
motivos por los que lo había escrito. Surgió, sobre todo, a propósito del
descabellado intento de los poderes públicos de eliminar del Bachillerato los
estudios de Filosofía.
Ante las incertidumbres y los conflictos de una sociedad cada vez más compleja y globalizada, los estudios
de filosofía son el instrumento fundamental para la comprensión del mundo y la comunicación racional entre todos los
seres humanos.
El filósofo Emilio Lledó denuncia una “tendencia pragmatoide” en unos planificadores de la educación obsesionados con lo inmediato. Muestra el enfado con unas prácticas docentes como los numerosos exámenes, la impartición de saberes cosificados, la toma y memorización de apuntes que destruyen el deseo de saber y que confinan a los alumnos en la caverna. Yo he tenido esa experiencia con el profesor de mi nieto en Valencia , no porque no sabía Filosofía (venía de la Universidad y se le supone) sino porque no sabía enseñarla. Consecuencia: ha acabado, desgraciadamente, por rechazarla.
El filósofo Emilio Lledó denuncia una “tendencia pragmatoide” en unos planificadores de la educación obsesionados con lo inmediato. Muestra el enfado con unas prácticas docentes como los numerosos exámenes, la impartición de saberes cosificados, la toma y memorización de apuntes que destruyen el deseo de saber y que confinan a los alumnos en la caverna. Yo he tenido esa experiencia con el profesor de mi nieto en Valencia , no porque no sabía Filosofía (venía de la Universidad y se le supone) sino porque no sabía enseñarla. Consecuencia: ha acabado, desgraciadamente, por rechazarla.
La desaparición de la enseñanza de la filosofía equivale a “la muerte de la riqueza más grande de un
país, que es la cultura, porque ahí residen su libertad”…. Porque, desde
los griegos, “los filósofos siempre han sido
la conciencia crítica de una época”. Por
eso la Filosofía exige “repensar la educación”: reconstruir la educación sobre unas bases modernas humanistas: un
concepto emancipatorio de la educación, de acuerdo con la idea kantiana de
“aprender a pensar”.
En su libro “Ser quien
eres”, Emilio Lledó nos hace “Aprender
a ser y aprender a pensar”, también se plantea, ¿qué
es ser maestro? Recordando el
magisterio de Gadamer dice: Es "la
capacidad de sugestión, esa mezcla asombrosa de rigor y creatividad, su cálida
y cordial humanidad, la libertad con la que estimulaba nuestro propio
pensamiento por encima de cualquier lamentable caciquismo escolástico”
Pero, pensamos con Emilio Lledó que tampoco
podemos cerrar los ojos ante la instrumentalización digital que nos ha llegado. Norbert Bilbeny, uno de sus antiguos
alumnos, Catedrático de la Universidad de Barcelona escribe “Carta
a un estudiant d’humanitats, un libro que responde a las preguntas que
todos nos hemos hecho alguna vez: ¿que es lo que nos hace humanos?, ¿Para qué
sirven las Humanidades si ya tenemos la Ciencia? Bilbeny presenta así el problema: ”ens trobem al inici d´alló que pot ser una nova Il-lustració, gràcies
al predomini dels valors del coneiximent i l’augment d’una consciencia
planetària, d’una manera lenta i dificultosa. Just en aquestes èpoques és quan
cal l’aportació filosófica. El saber filosófic hauría d’estar present, per
tant, en la formació básica dels joves, però també en la formació continuada
dels més grans, i, encara, en la formació per a la formació que ens exigim,
avui, per a totes les edats. Perquè no basta
amb aprendre i actualitzar, després el que s’ha après, sinó que ens cal, més
que mai, en un temps de coneximent accelerat com el nostre, aprendre a
aprendre….Buscar i seleccionar informació implica tenir clars uns fins i uns
criteris de recerca….Moltes d‘aquestes matèries tenen una necessitat permanent
de noves perspectives intel-lectuals i ètiques que pot aportar, pel seu cantó,
la filosofía”.
Añado una defensa de la Historia de la Filosofía como
asignatura plena en el bachillerato, porque por muy anti-historicistas que
hayan pretendido ser ciertas corrientes del pensamiento contemporáneo (neopositivismos,
estructuralismos), un contraste con la historia es esencial para entender la
filosofía, para entender la Historia y para entender la vida. La Hª de la
Filosofía es una
historia apasionante surgida de la capacidad de asombro de los seres humanos
ante lo que pasa en el mundo en su búsqueda de la verdad: desde la pregunta ¿de
dónde viene el mundo? de los primeros filósofos, hasta las preguntas de Kant,
¿qué puedo conocer?, ¿qué debo hacer?, ¿qué me está permitido esperar?, ¿qué es
el hombre, en definitiva?....Porque una cuestión filosófica es por definición,
algo a lo que cada generación, o mejor dicho, cada ser humano, tiene que
enfrentarse.
El Profesor José Luís
Villacañas afirma “Es necesario que la Historia de la Filosofía sea una
asignatura plena, pues mantiene un saber milenario, un método riguroso, una
pluralidad interna de puntos de vista, una diversidad de formas humanas libres,
una oferta amplia de opciones vitales que sólo puede ser respondida desde la
afinidad del sujeto que busca su modo de ser libre”.
Concluyo: la filosofía
es un saber que no se limita a hacer preguntas; es un saber de preguntas, pero
al mismo tiempo de respuestas. La Filosofía es un saber que se vive, me
atrevería a decir, es un modo de vida. Es, como decía Bertrand Russell “enseñar
cómo se puede vivir sin la certeza y no estar paralizado por la duda…”
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